martes, 3 de marzo de 2009

¿Estás enojado?

¡Ay!

¿Estás enojado? -le preguntó una chica a su muchacho. Andaban bajo la lluvia, con su perro, por acá, en mi barrio.
¡Estás enojado! Ay.
Y ahora yo qué hago... ¡El está enojado! No, no sé por qué está enojado. Sólo sé que está enojado y, entonces, la vida no tiene sentido para mí.
No querrá darme un beso, un abrazo, certificar que existo. ¿Existo? ¿Luego pienso?
Uy, qué lío.
De pronto, se me ocurrió qué pasaría si me enojara yo. ¿Probamos? ¿Dale?
¡Dale!
Mirá que me enojo, ¿eh? Me enojo y no existís. No te veo, no te siento.
Estoy muuuuy enojada.
Hm.

Con todo amor
A.S.M.