"Señoras, señores, y por qué no niños. Doctores, licenciados, padres, madres, miembros de la Asociación Cooperadora: heme aquí -abajo- para... ¡Eh, eh, esperen, no se vayan..."
* * * * *
Y otrito
CUENTITO
Corrió, corrió y corrió, y nunca la alcanzaba.
Se detuvo a recobrar el aliento. Respiró hondo varias veces. El aire limpio recorrió todo su ser. Miró alrededor. Se sentó.
Pensó. Vio el cielo, las nubes, los árboles, los pájaros, la hierba.
Como la diariera, al menos por ahora, no va a vender diarios, dedicará este espacio a cuentecillos, poemas, chistes, reflexiones... ¡como siempre, bah! Pasen, por favor