domingo, 20 de febrero de 2011

HAY DÍAS...

Hay días...

Hay días así.

Así.

La luz no llega a tus rincones.

El aire te pesa

en la piel.

El licor azul del cielo

no pasa por tu garganta.

La cosquilla verde

no te acaricia

la planta de los pies.

Días de bruma

de niebla

de borrón.

Y la cuenta nueva tarda tarda

tarda en arrancar.

Hay días

para contar hojas caídas

voces mudas de amor.

Días de sentir empujones

y de añorar abrazos.

Así

como cuando la puerta del paraíso

sigue cerrada

aunque estés comiendo

un helado de chocolate.

Así

la voz que te cantaba

pasa lejos, muy lejos

o se convierte en bocinazos.

La piel que te dibujaba se secó.

La sonrisa que te asoleaba

se apagó.

Entonces

oís tu nombre

a lomos de esa vocecita amada

te columpia, te sacude

esa risa chiquita

inmensa...

¡Y la vida se enciende

otra vez!


A. S. M.

domingo, 13 de febrero de 2011

UN CUENTITO... o dos


EPITAFIO DE UN CHARLATÁN:

"Señoras, señores, y por qué no niños. Doctores, licenciados, padres, madres, miembros de la Asociación Cooperadora: heme aquí -abajo- para...
¡Eh, eh, esperen, no se vayan..."


* * * * *
Y otrito

CUENTITO

Corrió, corrió y corrió, y nunca la alcanzaba.

Se detuvo a recobrar el aliento. Respiró hondo varias veces. El aire limpio recorrió todo su ser. Miró alrededor. Se sentó.

Pensó. Vio el cielo, las nubes, los árboles, los pájaros, la hierba.

Entonces, se levantó y echó a andar a buen paso.

Ahora, le bastaba con seguir andando.

A.S.M.


viernes, 4 de febrero de 2011

LA FELICIDAD ES...

... una búsqueda feliz
un amor que no cesa, como dice Juan Gelman
una excavación
un vuelo.

Y vos, ¿qué decís?

viernes, 28 de enero de 2011

DIARIERA VIRTUAL

Como la diariera, al menos por ahora, no va a vender diarios, dedicará este espacio a cuentecillos, poemas, chistes, reflexiones... ¡como siempre, bah!
Pasen, por favor

miércoles, 19 de enero de 2011

LA DIARIERA RECOMIENDA

... fervorosamente:

"Middlesex", de
Jeffrey Eugenides
Novelista griego - norteamericano

(Hay una edición en español que, lamentablemente, no traduje yo. Es de los ingratos de Anagrama, valga la aliteración)

martes, 11 de enero de 2011

CHAU, MARÍA ELENA WALSH

Y te marchaste,

un poquito caminando y otro poquitito a pie:

tantas veces te habían matado,

tantas veces fuiste a tu propio entierro,

“no venda los libros de esa bolche”

le decía una clienta a una librera que yo atendía durante la dictadura

mientras en el Jardín de mi pibe

una psicóloga progre criticaba

tus canciones de protestita…

Y recuerdo una lágrima mía

sobre el pullover celeste

leyendo en el auto tu Eva inolvidable,

la del coronel

que en la primavera del cuarenta y cinco

pinchó la mermelada con un alfiler…

Contame de esa señora

que caminaba con gabán de pizarra,

me decía mi pibe,

que se reía con el Mono Liso, la vaca de Humahuaca y el perro salchicha

y se dormía con el romance

del enamorado y la muerte

que yo, papá setentista,

pretendía que terminara

con un desparramo de huesos

cuando el enamorado le caía encima…

Y volverá el señor Otoño Imperdonable

a comerse la primera mandarina

y se acordará de que eras

indispensable como el pan

y cascarrabias a menudo.

Porque te plantaste frente a Harguindegui

con el País Jardín de Infantes

y le arruinaste la pena de muerte al Turco

y, discusiones de argentinos,

te trenzaste con los maestros

cuando la Carpa Blanca,

tan sangre irlandesa y tan argentina

trayendo los disparates de la british Alicia

a tu país de maravillas,

horrores y no me acuerdos,

pero dejaste claro

ante las zalamerías del diablo inglés

que a veces hace falta

cambiar la guitarra por un fusil,

sin convertirnos en piojos sedientos de sangre

ni en ejecutivos que siempre tienen razón.

Corajuda hasta el final,

dejaste claro en tu último libro

el amor que elegiste

sobre las olas de tu barco inmóvil,

tan profundo como tu amor a la tierra de uno

en la que te quedaste aunque te doliera

llamándola mi amor

y quedándote en ella hasta morir.

Alejandro Simonetti. 10 enero 2011.

Se me ha salido el alma a la calle

y un sollozo a la vereda.

En una esquina existo de pronto

con una angustia en guantes

y un desamparo de collares.

Tu olvido tiene

ojos de vidrio, manos postizas

pero hoy es nunca de amor y mirada

y la luz tiene un reflejo de mujer.

En tacos altos y ojeras ambulo

por la nada estridente.

No puede ser que no me quieras

y sin embargo, hoy es nunca,

con el llanto enlutado, hoy es nunca.

Echada de tu sangre, hoy me asiste

mi propio corazón.

De “Solamente, Leda Valladares”.


Alejandro Simonetti

lunes, 10 de enero de 2011

LA DIARIERA TAMBIÉN LE DICE HASTA PRONTO A MARÍA ELENA

Hasta pronto.
Hasta siempre.
Mientras haya ganas de reír, de pensar, de cantar, ahí estarás, María Elena.
Siempre.