lunes, 3 de mayo de 2010

DONDE LOS DOS, de Mario Capasso

Inspirado en: "El cantor de tangos",
de Tomas Eloy Martínez

algunos dicen, y yo lo creo, que hay una alcantarilla y a una distancia incierta, una grieta entre lunfarda y europea en una pared de Buenos Aires, la de las dos fundaciones, donde habita el cantor que volvió una noche y se escondió de nosotros para quedarse y desde ese lugar pedimos con el último tango siempre el mismo que busquemos más allá de la frente marchita a la otra, la que el Borges mítico entrevió en medio de su lucidez de hombre solo, tan solo y tan ciego como nosotros los que no atinamos a dar con la grieta donde el cantor persiste a pura gomina y sonrisa encerrado en su zorzal laberinto tal vez el mismo que Borges escribió a lo guapo contra los tigres que acechan en la ciudad donde este pedazo de hormigón transpira y nos devuelve a los dos hartos de tiempo con tanto puerto sin agua en las voces, como somos, contaminados de riachuelo y melancolía, así nomás.

Mario Capasso

28 04 10

www.textos-en-escombros.com.ar

LA DIARIERA RECOMIENDA

El país|Miércoles, 28 de abril de 2010

(busquen en Ediciones Anteriores, la del 28 de abril)
Opinión
La medalla y la mano
Por Mempo Giardinelli
Hace poco más de un mes, el 26 de marzo pasado, el Gobierno de la Ciudad...

sábado, 1 de mayo de 2010

¡ ESTAMOS EN DEMOCRACIA!


O sea... cómo te explico...
Si querés poner un cartel anónimo, ponelo. Es FEO, pero tenés derecho. Si querés armar un juicio público porque te ganaste el derecho a que te den bola, hacelo. Es ESTRIDENTE, pero tenés derecho. Si no te gusta lo que leés, lo que escuchás, lo que ves, podés decirlo. Es ÁSPERO, pero podés. ¡Bravo, viva, hurra! Podemos hablar, podemos opinar.
(Si tuviera unos veinte años más y fuera un señor, diría: pongámonos los largos, muchachos.)
Respirar hondo, tomar mucho aire hasta las entrañas y gritar -en un lugar apropiado, claro- ¡SOMOS LIBRES! Y pensar, para adentro:

QUÉEEE MIEEEEDOOOO...

sábado, 24 de abril de 2010

Galería de personajes

Dama diariera sentada en su elegante silla de diseño, en su esquina diariera.
Se acerca conspicuo individuo del barrio, llamémosle Pietro.
Pietro, señor de unos 50 y pico, aunque no es seguro, menudo, inquieto, de barba entrecana, con evidencias de haber perdido algunos patitos de la fila, o un poco de agua del tanque o cualquiera de esas conspicuas metáforas.
Bueno, Pietro se acerca y le confiesa a la dama, en un susurro que le silba entre los dientes que le faltan, que fue él quien birló un diario de un umbral enrejado donde dicha dama lo había depositado. Pide las correspondientes disculpas y, con el pretexto de demostrar que ha comprendido, cuenta toda su historia.
El duerme en un auto estacionado. Doy fe. Está cubierto púdicamente de prendas varias. Ahora, eso sí, no me pidan que las describa. El cuenta que duerme ahí para no molestar a su hija adolescente, que vive con su -de él- mujer ucraniana, en un departamento sito en el edificio frente al cual estaciona -hace siglos- el auto que es su dormitorio.
Ahora bien, el individuo confía que recibe una pensión de 3.200 pesos (Ay), y que los guarda para usarlos cuando sea grande. Y, por las dudas que me haga reír, agrega:
-Ahora.
Y también detalla que, cuando quiere darse un baño sube, abre con su (noten) llave, se da un baño. O bien, puede querer calentarse un té, hacerse de comer. En fin...

¿Comprenden ahora por qué no dejo mi puesto diariero? Es esforzado, jamás me haré, no ya digamos, millonaria: ni siquiera saldré de la misciadura. Pero esto no me lo puedo perder.
¿No?

lunes, 19 de abril de 2010

HUMOR ESCLAVO en Mujeres y hombres

¡Pasen y vean!

En el blog de


MUJERES Y HOMBRES


Y más de Langer en
Argenpress

martes, 6 de abril de 2010

ANÉCDOTAS DE TAXI DANCER II

Día de semana alrededor de las 23hs, puerta de la Ideal, a la espera de que llegue R., la dama inglesa que hace de intermediaria entre las clientas/pasajeras y los taxi dancers. Como siempre, me pregunto cómo será la que me toque en gracia. Sé que son dos señoras "mayores", norteamericanas. Cuando por fin llega, nos presenta (mi compañero es un sesentón bronceado ex profe de tae kwon do) a las dos damas en cuestión: SON indudablemente norteamericanas y definitivamente "mayores", pero, eso sí, vestidas como jóvenes milongueras cool y con muchas cirugías estéticas. R., antes de presentarnos, cobrarles, pagarnos e irse alegremente, me avisa algo que me provoca un sudor frío: las señoras tienen una energía un poco, digamos, depresiva. Mmm... Ajá. Entramos, nos sentamos, conversamos y, por fin, bailamos. Eeh, no, buenas bailarinas no son, lindas tampoco y jóvenes, menos. No, tampoco es el mejor baile de mi vida pero, en fin, para eso estamos. Para hacerla corta: pasa, lento, el tiempo y mi sentimiento de: "qué hace un muchacho como yo en un lugar como éste", combinado con un toque de pena, se transforma en alarma cuando veo que "la que me toca en gracia"deja el agua y empieza a entrarle al vino. Entonces, pasan dos cosas: una, que su equilibrio, ya de por sí precario, se torna INESTABLE GRADO III, y dos, que empieza a ponerse, eh, un poquitín coqueta, y a mí la alarma se me vuelve pánico y ganas de huir. Último tango, últimos quince minutos previos a la ansiada libertad, la luz al final del túnel. Esquina derecha de la pista, cerquita del escenario y hasta de la mesa donde estamos sentados los cuatro, como para que ni siquiera tenga que caminar demasiado: cambiarse los zapatitos y a casita (o al hotel, qué sé yo). Los acontecimientos se "desenrollan" y lo inevitable acontece:
El alcohol, la hora, la edad, el cansancio, alguna silla traicionera, lo cierto es que algo funciona mal porque, de pronto, la vertical se transforma en diagonal descendente, se oye un "ayayayay" en inglés, y al piso. Más bien, es un hundimiento, como debe de haber sido el del Titanic, y arrastra a un humilde servidor a los abismos de la humillación. Por módica suerte, parece que poca gente se da cuenta del accidente, a juzgar por las caras de "perro que está siendo sodomizado por otro perro", no sé si alguna vez se fijaron. Sólo aparecen un par de personas para ayudarme a levantar el muerto, con perdón por la comparación. Una vez vuelta a la vertical, la venerable señora se apura a farfullar "I'm fine, I'm fine", lo cual en castizo quiere decir "Estoy bien, y no gracias a vos, pedazo de bestia, abusador de señoras en desgracia, sádico, mal tipo y mal bailarín...". Bueno, eso es lo que yo me imagino pero parece que no, porque unos días después las damas deciden que quieren volver a bailar con nosotros, o sea el sesentón bronceado y el purrete castigador.

Los caminos del Señor son insondables...

Marcelo A. Mazía

sábado, 3 de abril de 2010

VACUNA

Mis amadísimos visitantes:

La diariera necesita, con suma urgencia, una vacuna para neutralizar el efecto ANTI K de muchos de sus clientes "amigos".
Quien pueda conseguirla...

¡AVISE, POR FAVOOOOOR!

¡S O S!