
Haptonomía:
¿Saben qué quiere decir? ¡Mimitos!

En la mitología griega, Tánatos (en griego Θάνατος Thánatos, ‘muerte’) era la personificación de la muerte no violenta. Su toque era suave, como el de su hermano gemelo Hipnos, el sueño. La muerte violenta era el dominio de sus hermanas amantes de la sangre, las Keres, asiduas al campo de batalla. Su equivalente en la mitología romana era Mors.
Era de una oscuridad escalofriante. Homero y Hesíodo le hacían hijo de Nix, la noche, y gemelo de Hipnos. Según ellos, ambos hermanos discutían cada noche quién se llevaría a cada hombre, o que el Sueño anulaba cada noche a los mortales como imitando a su hermano mayor. Desempeña un papel pequeño en los mitos, pues quedó muy a la sombra de Hades, el señor de los muertos.
Los dos hermanos eran famosos por la rapidez de sus actos
Tánatos actuaba cumpliendo el destino que las Moiras dictaban para cada mortal. Tánatos detestaba las triquiñuelas de los dioses –sobre todo, de Apolo- que interferían con sus funciones, y tras una pequeña derrota, reclamó el respeto debido y hasta fue capaz de llevarse al mismo Heracles cuando le llegó su turno.
En el arte, Tánatos era representado como un hombre joven con barba llevando una mariposa, una corona o una antorcha invertida en sus manos. A veces tiene dos alas y una espada sujeta a su cinturón.

Eros
(De Wikipedia, la enciclopedia libre)
En la mitología griega, Eros (en griego antiguo Ἔρως) era el dios de la atracción sexual, el amor y el sexo, y de la fertilidad. En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares, pero según El banquete de Platón fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Esto explicaba los diferentes aspectos del amor.
A veces era llamado, como Dioniso, Eleutrio (Ἐλευθερεύς) ‘el libertador’. Su equivalente romano era Cupido (deseo), también conocido como Amor.
Según la tradición iniciada por Eratóstenes, Eros era, sobre todo, el patrón del amor entre hombres, mientras Afrodita presidía el de los hombres por las mujeres. Su estatua estaba en los principales lugares de reunión de los hombres con sus amados, y a él hacían sacrificios los espartanos antes de la batalla. Meleagro cita un poema conservado en la Antología Palatina: "La reina Cipria, una mujer, aviva el fuego que enloquece a los hombres por las mujeres, pero el propio Eros convence la pasión de los hombres por los hombres.»
Eros era un ayudante de Afrodita, que dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. En algunas versiones tenía dos hermanos, Anteros, personificación del amor correspondido, e Hímero, del deseo sexual.
La historia de Eros y Psiqué tiene una larga tradición como cuento popular del antiguo mundo grecorromano mucho antes de que fuera escrita, por primera vez en la novela latina de Apuleyo "El asno de oro". Muestra una interesante combinación de roles. Narra la lucha por el amor y la confianza entre Eros y la princesa Psiqué, cuyo nombre es difícil de traducir con precisión, pues trasciende el griego y el latín, pero podemos aproximarnos con ‘alma’, ‘mente’, o mejor ambas. Afrodita estaba celosa de la belleza de la mortal Psiqué, pues los hombres abandonaban sus altares para adorar a una simple mujer, y ordenó a su hijo Eros que la hiciera enamorarse del hombre más feo del mundo. Pero el propio Eros se enamoró de Psiqué, y la llevó por arte de magia a su casa. Su frágil paz fue arruinada por una visita de las celosas hermanas de Psiqué, que la indujeron a traicionar su confianza. Herido, éste la expulsó y Psique vagó por la tierra, buscando a su amor perdido. Apuleyo atribuye en su obra una hija de Eros a Psique, Hedoné, cuyo nombre significa ‘placer’.