lunes, 28 de noviembre de 2011

¡A CASA!

Así se llama la historia que se cuenta:




Si hacen click en ese título, pueden llegar "a casa".

domingo, 27 de noviembre de 2011

Pero antes, un regalo

Tal vez ya lo conozcan, pero es tan bello y tan exacto que vale la pena. Se los convido.

Contratapa de Página 12 del 10 de noviembre de 2005
Fragmento del discurso de agradecimiento de Juan Gelman al recibir, ese año, el premio "Reina Sofía" a la poesía, en España

"... La poesía habla al ser humano no como ser hecho, sino por hacer, le descubre espacios interiores que ignoraba tener y que, por eso, no tenía. Va a la realidad y la devuelve otra. Espera el milagro pero, sobre todo, busca la materia que lo hace... Sólo en lo desconocido canta la poesía. Ella acepta el espesor de la tragedia humana, pero no obedece al principio de realidad sino al orden del deseo. Choca contra los límites de la lengua y va más allá en el intento de responder al llamado de un amor que no cesa. Es un movimiento hacia el Otro, pasa de su misterio al misterio de todos y les ofrece rostros que duran la eternidad de un resplandor. Corrige la fealdad, es ajena al cálculo y da cobijo en sus tiendas de fuego...."

QUIERE CONTAR UNA HISTORIA, LA DIARIERA...

¿Una historia? ¿La diariera?
¿Será interesante?

sábado, 19 de noviembre de 2011

¿DÓNDE ESTOY?

La ex diariera cuenta:

Estoy en la playa, tomando sol con los ojos cerrados mientras evoco un cuerpo que disfruto, que me goza. Y revivo, una y otra vez, caricias, besos, roces.
-¿Qué tal por aquí? -pregunta una voz seca.
¿A mí? ¡Noooo! En el sillón no yace un ser humano que revive piel propia y ajena. Más bien, un expediente, una carpeta, tal vez, una pantalla de PC. O una pieza de maquinaria, papas para pelar, ropa para lavar...
-Todo tranqui -responde la doctorcita para mi decepción.
¿Cómo? ¿Y la sesión amorosa evocada en la playa, bajo el sol...? ¿Y la playa misma?
Ah, sí, tranqui también, pero fervorosa. ¿No?
Órdenes concisas:
"Tranqui. Saque. Ponga. Abra. No cierre. Si duele, levante la mano izquierda."
¡Ya sé! Podría dejarle mi cuerpo y tomármelas.... ¡Total...! Mi cuerpo obedece... ¡Eh, no, hasta ahí!
Lo que necesita la dentista es mi boca, nada más.
Pero abierta y quieta.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¡NO TE AGUANTO MÁS...!

No te aguanto más, porteño.
Conciudadano, sos imbancable, sobre todo si estás detrás de un volante.
Sos egoísta, desconsiderado, bruto.
No te aguanto...